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lunes, 22 de noviembre de 2010

Déjà vu

Otro otoño-invierno (van dos seguidos) embarazada. Disfrutando del calorcito en casa mientras fuera hace cada vez más frío y no veo el sol desde hace 10 días.
La tripa crece poquito a poco y el trabajo intenso da paso a muchos ratos de cocinar y comer disfrutando como una enana la comida; de leer nuevas novelas recién compradas ("Crimen y castigo" y "El sueño del celta" son las que me esperan ahora); de terminar series ( la tercera temporada de "The shield" y Raúl me recomendó un par de cuyo nombre me he olvidado, échame una manita, hermano) y ver pelis de todo tipo, desde clásicos como "Rear window" (caerá esta noche) hasta otras más facilonas y comerciales como "Eat Pray Love" ( lo sé, lo sé, pero este otoño está siendo tan duro física y emocionalmente que un día simplemente necesitaba descansar y apagar un poquito el cerebro), "Inception" (que empezó muy bien peor acabó muy predecible) o la inquietante "Io sono l'amore" (n sé que tiene el cine italiano de los últimos años que me tiene fascinada).

Sé que suena a repetido, embarazo, comida, libros, películas. Por eso digo que parece un déjà vu. Sólo yo sé que no lo es.
El invierno tiene su encanto, que nadie lo dude.

jueves, 3 de junio de 2010

Fantasía


De media, paso unas 3-4 horas al día dando de comer a Tobias. Son ratos que aprovecho para ver las noticias, algún documental, Informe semanal, capítulos a medias de la serie que estamos siguiendo ahora.
Pero he descubierto algo mucho mejor, una peli que recuerdo con muchísimo cariño (pese a no ser yo muy fan de Disney, la verdad), que me recuerda a cuando era pequeña y hacía ballet y que, aún con 70 años de edad, es ideal para Tobias: "Fantasía".
Reconozco que en música clásica estoy muy pez; no obstante, desde mi embarazo y más aún ahora que Tobias es un bebé, intento escuchar (y, sobre todo, que él escuche) todos los días un ratito. Las piezas más conocidas, ésas de las que todo el mundo sabe tararear al menos una parte.
Por eso esta fórmula, la de ver una película tan deliciosa que me relaja a la vez que estimula la inteligencia de Tobias (este es el famoso efecto beneficioso de la música clásica en los bebés, según dicen los expertos) mientras come, en fin, es perfecta!!!

Se nota que hoy estoy de buen humor, será el calorcito, las perspectivas de verano, los planes para las vacaciones, las sandalias. Y mi pequeño/gran descubrimiento del día ;-)

martes, 16 de febrero de 2010

Más películas

Sigo, seguimos, en nuestro invierno más cinematográfico. Desde la última vez que escribí sobre ello, he/hemos visto: "The third man", "Ladrón de bicicletas", "The French connection", "Unforgiven" ("Sin perdón", en español), " Slumdog millionaire" (por segunda vez, ya que la primera fue en el cine el año pasado; si no recuerdo mal, en su momento ya escribí sobre ella, me gustó tanto...), "El apartamento" y, yo sola, "Amelie".
Sólo "The French connection" me defraudó. Las otras -mucho clásico, mucha en blanco y negro- han sido todo aciertos. Me han dejado un regusto maravilloso, único, como sólo el buen cine deja.
Y "Amelie", en fin, qué puedo decir. Sigue siendo mi favorita, después de tantos años, después de tantas pelis. No recordaba bastantes detalles, ni el final. Y me llevé una sorpresa: para mí era roja, una película en color rojo. Pero no, ayer me resultó verde, sorprendentemente.
Como los buenos libros, puedes verla una y otra vez (leerlos una y otra vez) y descubres siempre pequeños tesoros. La historia es casi lo de menos.
Coincidencia o no, cogí el otro día de la biblioteca el primer libro de la última trilogía de Javier Marías, "Tu rostro mañana". Según avanza mi lectura, voy dándome cuenta de que ya lo he leído antes, hace lo suficiente como para no recordarlo cuando lo cogí y lo suficientemente poco como para ir recordando personajes, diálogos, escenas, pensamientos, a medida que leo. Curiosa sensación esta de recordar y no al mismo tiempo, de saber que algo no te es nuevo pero tampoco ajeno del todo, no saber cómo terminará pero tampoco importarme mucho. Relectura de una gran novela pero inconscientemente al principio. Casualmente? Ahora, definitivamente, es de forma consciente.